El Padre; El Dios Creador

El Padre; El Dios Creador
~ Mensaje Esencial para todos los Hombres, Padres y Maridos ~
1 de noviembre de 2013

33-Padre Madre Hijo - Amor familiar

La forma en que el niño amará a su madre, es en la forma en que el padre amará a su amada. A medida que el niño es testigo de las palabras, las acciones, los hábitos, la personalidad, la integridad, los valores, la presencia o ausencia del padre, el niño empezará a hacer lo mismo, después de lo que ha visto y aprendido. Pues el padre es una fuerza importante para el desarrollo de la conciencia del niño y la unión sagrada con la madre. Lo que hace el padre, el niño, debido a su profunda lealtad, lo repetirá.

La forma en que el niño respetará a su madre, es en la forma en que el padre respeta a su amada. Si el padre le habla con respeto, el niño seguirá su ejemplo; si el padre ignora a su madre, el niño seguirá su ejemplo. Si el padre trata a su amada con respeto, el niño aprenderá a respetar, y tendrá una relación sana con su madre. Si el padre abusa de su amada de alguna manera, engañándola, mintiéndole, rebajándola, compitiendo con ella, o ignorando su vida y su presencia, el niño experimentará la fragmentación, enfermedad y disonancia cognitiva.

En cambio, si el padre, pone a su amada, la madre de sus hijos, como prioridad, el niño se sentirá seguro, y su campo magnético no se enredará permitiendo al niño activar su ADN naturalmente, y para la edad de los 12, recibir en plenitud toda la transmisión universal para la misión de su vida de una manera armónica e integradora. Si el padre trata a su amada como un alma única, la madre por lo tanto será impulsada a dar estos mismos regalos a sus niños.

Pues así como la mujer da nacimiento al hombre, el hombre da nacimiento a la esencia femenina de la mujer. Cuando el hombre está completo, y consciente de que la vida es el regalo que la mujer le dio al hombre, ese es el regalo que él le debe dar énfasis sólo por la importancia de ser la madre de sus hijos. Y sí, queridos, así es. Sin embargo el padre, como líder de la familia, tiene más potencial para dar nacimiento a la misión del niño en su vida. La madre da nacimiento y nutre su vida, y el padre da nacimiento y nutre la misión del niño. Si el padre está ausente físicamente, el niño aún estará conectado a su alma.

Si el padre reconoce esto, él estará presente no sólo para el niño, sino para la madre también. Si el padre protege a su amada con fiereza y sin miedo, el niño crecerá en un campo de seguridad absoluta. Si el padre habla amablemente a su amada, las palabras del niño serán de amor propio. Si él permanece fiel, sus hijos desarrollarán personalidad, si él la ama con pasión, los niños vivirán sus propias vidas con pasión. Si el padre ama a su amada de una manera que reconoce su fragilidad y vulnerabilidad como mujer, y protege estas cualidades con fuerza, los niños vivirán sin miedo a través de sus vidas. Si el padre empodera a su amada en lugar de disminuirla, el niño crecerá completo amando todos los aspectos de su ser.

Si el padre se burla, o habla mal de la madre con los niños, él desarrollará niños con mentes divididas en los conceptos del bien y el mal, generando con esto un trastorno en el campo sagrado de las leyes universales.

Si el padre toma su lugar como el proveedor y el guerrero, su amada lo adorará eternamente, y por lo tanto los niños crecerán en abundantes bendiciones de salud, amor y espíritu. Y el padre atraerá a sí mismo infinita abundancia en todas las áreas de la experiencia humana.

Si el padre reconoce el trabajo y la presencia de su amada, los niños crecerán sin juicio o envidia, y con ganas de aportar y crear una realidad de manifestaciones maravillosas.

Si el padre y su amada trabajan juntos dentro de estas directrices que aquí humildemente ofrecemos, no hay fuerza en la tierra que detenga el poder que esto genera, pues su unión es la comunión que manifiesta “el uno”.

Sí, es posible que pienses algo como: “Pero la madre tiene que hacer lo mismo! ¿Por qué sólo el padre?”

Si tú eres un verdadero guerrero, sentirás el poder de mi transmisión y mi humilde petición. El verdadero guerrero, el verdadero padre de la creación no pierde tiempo en querer que su amada haga lo mismo proveyéndole a él. Él toma su poder amándola y adorándola sin restricciones, la madre en cambio no espera que su amado haga las tareas femeninas que la divina madre le ha dado.

Cuando este flujo de amor incondicional ha tenido lugar, entonces surge el verdadero matrimonio. Las verdaderas fluctuaciones del amor cósmico comienzan a atraer mucho éxito en la pareja, que a su vez, teniendo este campo de energía repleto y sostenido por la ley cósmica, baña a los niños con infinitas bendiciones, y con salud corporal, mental y espiritual.

El padre en realidad no sólo es un liberador de la semilla, sino la verdadera fuerza para la manifestación de lo creado. Así como la madre da nacimiento de lo invisible a lo visible, el padre da la bienvenida a lo visible y con su poder lo lleva a los más altos niveles del despertar, presencia y realización-de-dios.

Sí, el hombre que ama a su amada, la amada que se dedica a su hombre y quien da nacimiento a sus hijos y arriesga su vida por su amor, es el hombre que va a ser bendecido por la verdadera fuente de amor. Lo que es nacido por la madre, cultivado por el padre, y los niños que surgen como regalos del espacio inteligente infinito, se convierte en el legado de la totalidad, de la eterna radiante presencia de Dios.

Un verdadero guerrero permanecerá en la frecuencia de gratitud y honrando a su amada cuando él reconoce que gracias al regalo de lo que es la mujer, él y sus hijos han nacido en la vida, una vida que está dotada para él con el fin de crear más vida.

Y este es el padre, el hombre, el creador de la vida, que cuando realiza y logra lo que la ley del amor solicita, donde él observa y se convierte en la ley del amor con un propósito determinado, con una sola mente y enfoque en el corazón, él entonces recibirá el máximo regalo del creador, ya que la llama violeta será suya.

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Source:
https://www.facebook.com/DnaPerfection/posts/597584643629364
Traducido por: María Mayfield, Artículo

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