Nuestro Niño Interior – Amor Genuino

.
32-Ho'oponopono-Nino Interior 1

Nuestro Niño Interior!

El Maestro Ihaleakalá dice que la relación interior entre el Uhane (ó mente consciente) y el Unihi’pili (mente inconsciente) es la relación más importante que podamos establecer. De otro modo, seremos una “casa dividida”. Y una casa dividida no puede prosperar.

Así que vamos a descubrir la mejor relación del universo…

¿Qué quiere un niño? ¿Cuáles son los intereses de un niño despreocupado y feliz? Qué busca un niño íntegro? Y… ¿Qué ocurre cuando no lo consigue?

Un niño íntegro quiere jugar, divertirse… quiere alegría y libertad. Sentirse cómodo y seguro. Sentirse amado y amar. Quiere abrazos y afecto… Y cuando no lo consigue… hace un terrible berrinche. Llora y patalea. Si aún así no consigue atención… se volverá introvertido… solitario. Luego se vuelve desconfiado e infeliz. Ahora está aterrorizado, inseguro y ve todo como una amenaza.

El Unihi’pili (Subconsciente, Niño Interior) es muy real. De hecho, cuando estamos “desintegrados”, “fragmentados”, es él el que toma las decisiones por nuestra mente consciente, aunque nuestra sensación es que tomamos las decisiones conscientemente… y las toma desde su posición de inseguridad y miedo.

Muchas tradiciones lo reconocen como el “manifestador” y el recipiente de todas nuestras experiencias. Sin embargo no le hemos dado el lugar que le corresponde en nuestras vidas. Y muchas disfuncionalidades provienen de ese abandono.

En la tradición Hawaiiana, decimos que el Niño Interior se encuentra dos dedos debajo del ombligo, unos 7 cm hacia adentro del cuerpo. Esta ubicación coincide con el 2do Chakra, el centro de las emociones no filtradas, la creatividad y los placeres. El lleva el registro de nuestras experiencias, de nuestros placeres y de nuestros dolores. Desde el Unihi’pili surge toda nuestra fuerza creadora. Por otra parte, traduce todas las percepciones y las comunica al consciente en forma de emociones. Al traducir percepciones, interviene directamente en nuestras relaciones interpersonales y en el significado que le damos a nuestras experiencias. Esta parte también es considerada como nuestro cosmos ya que somos un campo de energía, para los hawaiianos no existen los chakras.

Morrnah nos explica que todas las memorias, todos los pensamientos erróneos, los bloqueos y las ataduras, han sido depositadas en el Unihi’pili, desde el comienzo de nuestra creación. Y nos explica que esto ha sucedido por que nosotros mismos  hemos creado, aceptado y acumulado todas esas memorias y creencias. De tal modo que nuestro Niño Interior se encuentra abatido y sumergido en todas estas memorias erróneas.

Así, tapado de información falsa, creencias y mandatos, agregado a la falta de comunicación con su Uhane (el Consciente, la Madre), es un niño necesitado de afecto y contención. Y está muy dispuesto a liberarse de las ataduras del pasado, puesto que, como un niño pequeño, es auténtico, espontáneo, curioso, entusiasta, creativo y con una gran capacidad de asombro. El único problema es que está sólo y herido. Es la parte auténtica de nuestro interior, y es la parte que sufre. A través de él vemos el mundo y le damos su sentido e interpretación. Y nuestra tarea es integrarlo a nuestro Ser… para volver a Cero.

Quien efectúa la limpieza del Unihi’pili es el Aumakua (el Padre, el Superconsciente) y quien comienza el proceso es el Uhane.

Todas nuestras resistencias surgen del Unihi’pili. Mientras el Consciente no se percate de su existencia, es muy difícil el contacto y su liberación. El Unihi’pili realiza todas las funciones automáticas de la vida: nuestra respiración, los latidos del corazón, los movimientos, cuando conducimos un coche ó andamos en bicicleta… El se encarga de todos estos trabajos que hacemos “automáticamente”.

La negatividad, el entusiasmo y la actitud positiva son las traducciones de nuestro Niño. Al haberlo “abandonado” a su suerte, al no percatarnos de su existencia, lo hemos dejado en manos del ego, y así el ego maneja nuestra existencia.

Cuando restablecemos la comunicación con nuestro Niño, podremos descubrir que él quiere exactamente lo mismo que nosotros (desde el nivel consciente). Por lo tanto, es muy cooperativo a la hora de efectuar la limpieza. Por este motivo, el Maestro Ihaleakalá dice que la relación más importante de la creación es la relación entre el Uhane y el Unihi’pili. Es nuestro mejor socio en la limpieza. Y la única forma de integrar nuestro Ser dividido.

Entonces, ¿cómo me comunico con mi Niño Interior?

En primer lugar, tengo que ser muy paciente. Esta relación se ha quebrado hace mucho tiempo, por lo tanto, el Niño está herido y siente que debe defenderse. Cada vez que nos hemos dejado llevar por pensamientos negativos contra nosotros mismos como “no soy capaz” ó “no soy digno” ó “no puedo” ó “no tengo suficiente”, hemos herido a nuestro Niño. Cada vez que hemos sentido que algo nos acecha y que estamos indefensos, o que hemos sentido que teníamos que defendernos, o que hemos creído que algo puede dañarnos fue sólo la manifestación de nuestro Niño a sus heridas… heridas que le hemos infringido sin saberlo. Ahora, que somos 100% responsables, sabemos que nada puede herirnos, a menos que lo permitamos… a menos que otorguemos a algo externo ese poder. De modo que comparte esto con tu Niño, del modo más amoroso posible, con dulzura y suavidad. Igual que un niño, el Unihi’pili entiende el idioma del Amor. El reclama tu atención y tu guía amorosa. Pasa tiempo con él. Agradécele el hecho de estar contigo siempre, agradécele por los trabajos que hace por ti y discúlpate por no haberte percatado antes de su existencia. Haz que se sienta seguro y confiado de que nunca más estará sólo. Háblale de tus proyectos, de tus anhelos. Establece una relación de tal modo que tus proyectos sean sus proyectos… un modo de trabajar juntos por un objetivo común. Es tu socio, recuerdas? Reconócelo como una parte muy importante, porque lo es! Demuéstrale que tu única intención es liberarlo de las ataduras del pasado. Pídele perdón por haberlo sometido a todas las memorias dolorosas y pensamientos erróneos. Explícale que no tenías idea, que no fue tu intención. Hazlo con amor y dulzura siempre que puedas. Tomate tiempo para pasar con él. Es importante que el Niño sepa que participa de todas tus actividades y que sepa lo importante que es para ti y cuánto lo amas. Cuando tomes decisiones, hazle la consulta, amorosamente. Cuando sientas una emoción negativa ó un bloqueo, pregúntale (qué está pasando dentro de nosotros que estamos experimentando esto?). El responderá siempre! Pídele que se comunique con el Aumakua para recibir guía… y él lo hará enseguida!

Esta relación con tu Niño, es el paso más importante para integrar tu Ser, porque el Niño tiene comunicación directa con tu Aumakua. Una vez alineados y trabajando juntos, ya no estás más dividido y ya no sientes que tu vida está en manos del destino. Ahora sientes que te has hecho cargo de tu vida y que eres 100% responsable de todo lo que ocurre en ella.

Y tu Niño está feliz, seguro, confiado y tranquilo… Siente eso… vívelo y disfrútalo!

Cuando trabajas con tu Niño como un socio amoroso, tu vida fluye sin resistencia y la libertad se manifiesta en cada instante de una manera perfecta y correcta.  (Fuente)

32-Programas vs Inspiracion
32-Ho'oponopono - Diagrama 4

32-Ho'oponopono - Diagrama 1   32-Ho'oponopono - Diagrama 2

32-Ho'oponopono - Diagrama 3

Volver Atrás